Zimapán es uno de lugares donde aún se sigue celebrando el tradicional festejo del "quiebrahuevos" o "caladitas" con lo cual se le conoce a la ya arraigada y antigua tradición de los festejos de Semana Santa. Esta original y bella tradición consiste en que cada asistente lleve su propio "parque" de huevos para competir en duelo, el cual consiste en tratar de romper el huevo del rival con la punta de este. Claro que, para esto se necesita de cierta destreza y agilidad para maniobrar los "huevos" y no ser derrotado en el intento. La gente goza participando del festejo ya que todos los aquí asistentes van a probar suerte. Los ganadores van acumulando los huevos ganados, incluso algunos veteranos en el juego han llegado a ganar hasta 3 kgs.!! En fin, es una hermosa tradición que no se debe dejar perder. Nuestro municipio es uno, si no, el único lugar donde dicho festejo aún tiene presencia y la gente participa de todo corazón. Los invitamos a visitar Zimapán y ser parte de este único festejo.
jueves, 28 de junio de 2018
Tradicional "quiebrahuevos" "caladitas"
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Ubicación:
Zimapán, Hgo., México
jueves, 16 de febrero de 2017
¿Pueblo mágico?
Me gustaría saber que creen ustedes en cuanto al designio de "mágico". En verdad que nuestro municipio tiene tantas cosas por ofrecer pero, aquello de mágico simplemente no se me hace posible... ustedes que creen? ¿Qué se necesita para llegar a ser verdaderamente un "pueblo mágico?
Ubicación:
Zimapán, Hgo., México
jueves, 10 de octubre de 2013
martes, 12 de marzo de 2013
La leyenda de la cueva del cerro del Dashi
Cuenta la leyenda que en el Cerro del Dashí, se encontraba una cueva, en la que según cuentan, moraban ahí las almas en pena que cuando vivieron se notaron por su crueldad, avaricia, explotadores y enemigos de Dios.
Cerca de ahí se encontraba una anciana pastora, de nombre Pomposa, en una ocasión escuchó que la llamaron, tan distraída estaba recogiendo leños, que no hizo caso, la llamaron más fuerte y entonces volvió su mirada a la enorme cueva donde se encontraba la figura de Don Luis, éste la invito a que se acercara. Al tenerlo cerca, se hizo para atrás, pues sabía que Don Luis había muerto unos veinte años atrás. “Ven - le decía -, acá adentro tengo mucho dinero que te lo regalaré para que ya no trabajes, también allá adentro tengo muchos de mis amigos como: Don Margarito Rosales, Don Enrique Mendoza, Don Bernabé Márquez, Doña Juanita García, en fin, a todos nosotros nos serviste mucho y ahora queremos recompensarte”, para entonces la anciana ya se había introducido y efectivamente en el interior había más gente rica, pero toda ya se había muerto, Pomposa logró reaccionar, dio media vuelta y corrió a la salida al tiempo que se encomendaba a Dios..
lunes, 28 de enero de 2013
miércoles, 11 de julio de 2012
La Leyenda del Cerro del Dashi
Cuenta la leyenda que en el Cerro del Dashí, se encontraba una cueva, en
la que según cuentan, moraban ahí las almas en pena que cuando
vivieron se notaron por su crueldad, avaricia, explotadores y enemigos
de Dios.
Cerca de ahí se encontraba una anciana pastora, de nombre Pomposa,
en una ocasión escuchó que la llamaron, tan distraída
estaba recogiendo leños, que no hizo caso, la llamaron más
fuerte y entonces volvió su mirada a la enorme cueva donde se encontraba
la figura de Don Luis, éste la invito a que se acercara. Al tenerlo
cerca, se hizo para atrás, pues sabía que Don Luis había
muerto unos veinte años atrás. “Ven - le decía -,
acá adentro tengo mucho dinero que te lo regalaré para que
ya no trabajes, también allá adentro tengo muchos de mis
amigos como: Don Margarito Rosales, Don Enrique Mendoza, Don Bernabé
Márquez, Doña Juanita García, en fin, a todos nosotros
nos serviste mucho y ahora queremos recompensarte”, para entonces la anciana
ya se había introducido y efectivamente en el interior había
más gente rica, pero toda ya se había muerto, Pomposa logró
reaccionar, dio media vuelta y corrió a la salida al tiempo que
se encomendaba a Dios..
miércoles, 2 de mayo de 2012
Zimapán, Zimapán
Vanadio
ZIMAPAN: CAPITAL DEL VANADIO
El descubrimiento del Vanadium
por don Andrés Manuel del Río, (Madrid 1764-Máexico 1849), contemporáneo de
Gotlag Wener y Luan Dorcet, el primer gran químico creador de los signos
característicos y las descripciones mineralógicas; hizo serios estudios sobre
Geognosia; también Van Buch, Seaure, Weber y discípulo de Lavousier.
Del Río vino a México como
catedrático del Real Seminario de Minería, compañero de estudios del barón
Alejandro Von Humboldt en Europa en la última década del siglo XVIII; junto con
este ilustre personaje se dedicó en las minas de Zimapán al estudio de los
metales y tras larga y minuciosas investigaciones, del Río llegó a la
conclusión de que originalmente el Vanadium se le daba universalmente el nombre
de Pancromo, después de Kritono (éstos encontrándose en su forma rudimentaria)
ya que por la variedad de sus óxidos, disoluciones, sales o precipitados
formado con los Alcalis y tierras que se tornaban rojas al fuego, estos
elementos procedían de una extraña piedra que, como ya se mencionó, formaba
parte de los fósiles recogidos en las minas de Zimapán especialmente en la
Purísima.
Entre diversos fósiles que se
pueden mencionar tenemos los siguientes: la neolita, estibnita, granatita,
pyenita, azufre nativo, espalafluor, barita. Asbesto suberiforme, granate
verde, orpimeto cresopasa y una nueva especie de ópalo que el propio Humboldt
dio a conocer en Europa.
Por diversos motivos, del Río
abandono un poco sus investigaciones sobre resultados más positivos respecto al
Vanadium, habiéndose interesado Seftroëm, gran químico Sueco, por dichos
estudios; continuó el tratado del Río hasta llevarlo a un perfeccionamiento
definitivo; así en 1830 hizo saber públicamente la existencia de un nuevo metal
al que puso el nombre de VANADIUM, en honor a una diosa de la mitología sueca.
La Revolucion de 1910
ZIMAPAN Y LA REVOLUCION MEXICANA
En 1910 la ciudad de Zimapán
tenía como presidente municipal al Sr. Severo Espino, hermano de don Domingo
Espino, líder político de aquel tiempo.
Los soldados federales tenían su cuartel general a un costado, al norte
del templo parroquial actual y representaba la dictadura del Gobierno de
Porfirio Díaz.
A mediados de este mismo año las
tropas rebeldes del Gral. Nicolás Flores, que estaban a favor de Francisco I.
Madero, tomaron Zimapán sin encontrar ninguna resistencia por parte de los
federales. La tropa revolucionaria venía
a caballo y bien armada con fusiles y pólvora.
Del año 1911 a 1915, la plaza de
Zimapán fue escenario del establecimiento en forma pacífica de diferentes
tropas revolucionarias: Maderistas, Carrancistas o Villistas, primero venían
unos y se iban otros, luego volvían o regresaban y desalojaban a los
anteriores, dejando y creando confusión tanto en los habitantes, como en las
mismas tropas que traían; pues muchas veces no sabían por qué causa luchaban o
cuál era la mejor para ellos.
OTILIO VILLEGAS
Según testigos oculares, el
acontecimiento más sobresaliente de esos
tiempos fue en Octubre de 1915, cuando el comandante Otilio Villegas con 25
hombres al mando hizo frente desde la torre de la Iglesia principal de Zimapán,
a una tropa bien armada, llamada “Los Convencionistas”, en un número aproximado
de 15,000 soldados revolucionarios. Fue el único, pero terrible tiroteo que se
registró. El enfrentamiento de una
forma continua duró de las tres de la tarde hasta la una de la madrugada y fue
hasta las seis de la mañana cuando se estableció la paz.
Cuentan los testigos oculares que
el siniestro fue algo inusitado por oír disparos continuos por más de 10 horas,
cuando los soldados carrancistas se vieron sin “parque” se rindieron y algunos
preferían desplomarse desde la altura del templo que caer en manos enemigas.
Terminada la batalla, el pueblo
sufrió las consecuencias. Primero, en el
antiguo cementerio, localizado en el tramo comprendido entre el Centro de Salud
y el campo de Fut-bol actuales, fue el lugar donde se colocaron todos los
caídos a quienes no se dio sepultura.
Segundo, las mujeres del mismo pueblo, tenían que moler y servir sólo a
las tropas; los soldados fueron en busca de provisiones a las haciendas
cercanas: Tzijay del Sr. Domingo Espino; Aguacatito, del Sr. Gabriel Sánchez;
Aguacatal, del Dr. Manuel Gómez; Tinthé, del Sr. Romualdo Sánchez; La Estancia,
del Sr. Indalecio Rello; Xithá, del Sr. Federico Ledesma y Xajhá de la Familia
Labra, entre otras, aportaron maíz y legumbres para dar de comer a los soldados
y caballos que formaban las tropas insurrectas.
Fueron cuatro largos días
inolvidables que el pueblo sufrió hambre y tenía que comer cebada molida ó el
“Xinfe” (cáscara del corazón del maguey).
Auge Minero
Z I M A P A N D E
Z A V A L A
1881
ZIMAPAN: CIUDAD
El auge minero de Zimapán durante
la dictadura fue considerable: La población aumento y las vías de comunicación
se intensificaron; elevándose la categoría política de Zimapán, según el
decreto siguiente: ” Decreto Núm. 391.- El VII Congreso del Estado de Hidalgo,
decreta: Artículo único. Se concede a La Villa de Zimapán, el título de CIUDAD
DE ZIMAPAN DE ZAVALA. Al Ejecutivo del Estado para su sanción y
cumplimiento. Dado en el salón de
sesiones, en Pachuca, a diez de Agosto de mil ochocientos ochenta y uno.-Francisco
Sierra, Diputado Presidente.- Julio Armiño, Diputado Secretario.
-Jesús Arias.- Diputado
Secretario.- Por tanto, mando se imprima, publique y circule a quienes toque
cuidar de su ejecución.- palacio de Gobierno. Pachuca, Agosto 10 de 1881.- Simón
Cravioto.- Felipe de J. Isunza, secretario de Gobernación “.
domingo, 4 de diciembre de 2011
Presa Hidroeléctrica Zimapán, Hidalgo, Mx
La
presa Fernando Hiriart, mejor conocida como Zimapán, fue construida en
l995 por la Comisión Federal de Electricidad con el fin de generar
energía eléctrica (mil 292 gigavatios por año). Se localiza entre los
estados de Hidalgo y Querétaro, en el cañón de Zimapán, a donde
confluyen los ríos San Juan, Tula y Moctezuma. Tiene una superficie de
23 kilómetros cuadrados y se encuentra a una altitud de mil 870 metros
sobre el nivel del mar.En la presa viven varias especies de peces,
algunas de las cuales se aprovechan de manera comercial, como las
carpas, la lobina, las tilapias y los bagresLa pesca comercial se
realiza sobre carpas (siete especies), tilapias (dos especies) y lobina.
La captura de bagre no está permitida. |
Las artes de pesca autorizadas son tres redes agalleras, con aberturas
de malla de 4.5 pulgadas por pescador con las que operan de lunes a
sábado, ocho horas diarias.
La pesca deportiva está permitida. Cada pescador puede extraer cinco kilogramos de peces diarios, incluyendo cinco lobinas. Anualmente se realizan torneos de pesca. Además la presa, en la parte que corresponde al estado de Querétaro cuenta con un sitio donde poder acampar. |
| Si continúa uno por la carretera hacia el estado de Hidalgo se encontrará con impresionantes túneles de varios kilómetros de largo y paredes de roca.Los paisajes son impresionantes y bien vale la pena pasar un día en este lugar en compañía de los amigos o la familia. |
UAEH Campus Zimapán, Hidalgo, Mexico
|
La
Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo tiene como
objetivo ampliar y diversificar la oferta educativa para atender
la creciente
demanda de la educación superior, y teniendo como misión
educar y formar profesionistas emprendedores, responsables y
honestos, con un sólido sustento humanista, científico
y tecnológico,
que contribuya al desarrollo integral del Estado de Hidalgo y
de México, comprometidos en la solución de los
problemas regionales y nacionales, respetuosos del medio ambiente
y conuna actitud crítica paracomprender
|
||
la
globalización mundial
como una oportunidad para proyectar sus valores, conocimientos,
habilidades, actitudes y cultura.
|
||
Así la
Escuela Superior Zimapán inicia sus actividades académicas
el 2 de febrero de 2004 ofreciendo las licenciatura de derecho y
contaduría,
ubicado provisionalmente en las instalaciones del Instituto de Capacitación
para el Trabajo del Estado de Hidalgo (ICATHI) plantel Zimapán,
en la comunidad de Lázaro Cárdenas del municipio de
Zimapán.
Las
nuevas instalaciones del campus se ubican en la colonia nueva reforma
de Zimapán, Hgo., cuenta con un edificio de dos plantas con
una superficie construida de 1,268.00 m2, consta de 10 aulas, biblioteca,
centro de cómputo, centro de autoacceso, administración,
SITE de telecomunicaciones, servicios sanitarios y áreas verdes.
Cuenta también con un cuarto de máquinas y un amplio estacionamiento.
Este campus ha sido diseñado para desarrollar actividades de excelencia
en materia de docencia, extensión y vinculación.
sábado, 3 de diciembre de 2011
Julian Villagran
Julián Villagrán (¿? circa 1760 - Hacienda de Xilitla, 21
de junio de 1813)
fue un arriero
novohispano
que luchó a favor de los insurgentes durante la guerra de independencia.
Julián Villagrán, junto con su hijo "el Chito" (cuyo nombre de
pila era José María1
o Francisco2
) se unió a la causa independentista en 1812, levantándose en armas en la región
Huasteca. Comandó un grupo de hombres en los alrededores de Tula
e Ixmiquilpan.
En octubre de 1811, se reunió con las fuerzas insurgentes que se encontraban
comandadas por Miguel Sánchez en Huichapan,
poco después se unieron los hermanos José Mariano, Francisco y Cayetano Anaya.
Julián Villagrán sospechó de una posible traición de Miguel Sánchez a quien
liquidó. Las fuerzas de los Anaya y los Villagrán ofrecieron una resistencia en
la zona, bloqueando la comunicación de los realistas.
En septiembre de 1812, Ignacio López Rayón se reunió con Villagrán con
la finalidad de conocer los pormenores de la muerte de Sánchez y de conmemorar
el aniversario del Grito de Dolores.3
Cuando Rayón abandonó la zona, el regimiento capitaneado por Villagrán
confrontó a las fuerzas realistas comandadas por el teniente coronel Pedro Monzalve
en la plaza de Zimapán, durante la batalla su hijo "el Chito" fue
capturado.4
Mozalve propusó liberar al "Chito" si su padre deponía las armas, sin
embargo este se negó y a consecuencia su hijo fue fusilado el 14 de mayo
de 1813.
viernes, 2 de diciembre de 2011
Ventanas Chuecas?
La mayor parte de los datos con que se cuenta, señalan que la
evangelización del Real de Zimapan correspondió a los religiosos de la
orden Agustina, quienes edificaron la primera iglesia del lugar, la que
pronto fue insuficiente, sobre todo a raíz del descubrimiento de las
minas, sin embargo, fue hasta 1773 cuando inicia la construcción de la
actual parroquia de San Juan Bautista, cuya construcción duró
prácticamente 50 años, ya que fue concluida hasta 1822.
Muchas conjeturas pueden formularse acerca del largo periodo de su fabricación, la primera y tal vez más valedera, se deriva de la falta de fondos por parte de los diferentes párrocos que ejercieron su ministerio durante ese lapso, otras relacionan la tardanza con la decadencia minera, sin faltar las que aluden a la falta de interés por parte de las autoridades eclesiásticas, sin embargo, la menos creíble de todas es la que encontró mayor eco entre los habitantes de aquellos tiempos y entre los historiadores y pesca-leyendas que no faltaron.
En efecto, dícese, que tan pronto como fue demolida la primitiva construcción, se dio inicio a la edificación del nuevo santuario, levantándose los pesados muros del templo que, debido a su disposición en forma de cruz latina, abrió sendos espacios a cada lado del presbiterio. Siete años después y gracias a la benevolencia del Excelentísimo Señor Arzobispo de México, don Alonso Núñez de Haro y Peralta, a sazón también Virrey de la Nueva España, se inició el cierre de bóvedas y ventanas, con tal celeridad que los zimapenses veían en ello un verdadero milagro, pero es donde surge lo inconcebible.
Para dar celeridad a la obra, se contrataron los servicios de un conocido maestro herrero, a quien se encargaron los herrajes de las plantas adyacentes a la nave principal. Para cumplir con su trabajo puntualmente, el herrero se trasladó al antiguo Real de Minas, donde instaló una pequeña fragua. Mientras secaba la bóveda, tomó meticulosamente las medidas de cada ventana y se dio a la tarea de realizar su trabajo, en menos de dos meses había concluido los marcos y dio inicio con las divisiones de los emplomados, uno de ellos llevaba como alegoría la lucha entre el Arcángel San Miguel y Lucifer, dicen que fue tan perfecta y diestramente hecha la imagen, que hizo enfurecer al propio lucifer, quien prometió buscar la manera de que el templo no se abriera al culto. Cuenta la conseja popular que Lucifer hizo saber su decisión a sacerdotes, albañiles, canteros y, desde luego, al propio herrero; todos hicieron poco caso de aquel anuncio, entusiasmados porque la obra estaba a punto de ver su fin.
Mas sucedió que la noche de la festividad de San Juan de 1782, se escuchó por toda la población un horrible ruido, era, dijeron quienes le escucharon, un crujido, una crepitación muy lenta que destemplaba los oídos de quienes los escucharon, todo duro unos cuantos segundos, después, sólo se oyó el ulular del viento. A la mañana siguiente, la sorpresa de los feligreses fue mayúscula, las ventanas del crucero, de forma rectangular y dispuestas en ejes verticales, se habían movido de su posición vertical quedando ahora con una ligera inclinación. Mil explicaciones se dieron a este fenómeno, que un temblor de tierra era el culpable, mas nadie lo sintió, otros decían que todo fue producto del gran peso de la bóveda.
Vinieron los maestros albañiles y después de casi medio año de trabajo volvieron a enderezar las ventanas y llegó el herrero a colocar su emplomado, mas nuevamente la noche de 24 de junio de 1785, se escucharon nuevamente aquellos infernales ruidos y al día siguiente, otra vez las ventanas se habían desviado en el muro, es decir, inclinado unos 45 grados de su eje vertical original.
Tanto los albañiles como el herrero decidieron marcharse aún sin cobrar y mucho trabajo costó al párroco encontrar cerca de la región quién quisiera hacer el trabajo de reconstrucción, mas cuantas veces se hizo, el fenómeno se repitió y el templo no pudo abrirse. Vinieron entonces los días de la revolución de Independencia y cuéntase que el propio Julián Villagrán ordenó a sus hombres reconstruyeran las ventanas rectilíneas y verticales, mas tres días después de su fusilamiento en Xilitla, el 21 de junio, el día 24, por la noche, las ventanas volvieron a inclinarse misteriosamente.
¿Cuántas veces sucedió este fenómeno?, nadie lo sabe, mas lo cierto es que fue el párroco Pedro Longo, quien decidió dejar aquellas dos ventanas desviadas en el muro del crucero como hasta hoy se le ve. Lo que sí está fuera de toda duda, es que el templo de Zimapán es uno de los más bellos ejemplares monumentales que existen en el Estado de Hidalgo, y que esas ventanas, junto a la enorme mole de su campanario y el discreto barroco de su fachada, son actualmente un gran atractivo para los visitantes de esa región.
Muchas conjeturas pueden formularse acerca del largo periodo de su fabricación, la primera y tal vez más valedera, se deriva de la falta de fondos por parte de los diferentes párrocos que ejercieron su ministerio durante ese lapso, otras relacionan la tardanza con la decadencia minera, sin faltar las que aluden a la falta de interés por parte de las autoridades eclesiásticas, sin embargo, la menos creíble de todas es la que encontró mayor eco entre los habitantes de aquellos tiempos y entre los historiadores y pesca-leyendas que no faltaron.
En efecto, dícese, que tan pronto como fue demolida la primitiva construcción, se dio inicio a la edificación del nuevo santuario, levantándose los pesados muros del templo que, debido a su disposición en forma de cruz latina, abrió sendos espacios a cada lado del presbiterio. Siete años después y gracias a la benevolencia del Excelentísimo Señor Arzobispo de México, don Alonso Núñez de Haro y Peralta, a sazón también Virrey de la Nueva España, se inició el cierre de bóvedas y ventanas, con tal celeridad que los zimapenses veían en ello un verdadero milagro, pero es donde surge lo inconcebible.
Para dar celeridad a la obra, se contrataron los servicios de un conocido maestro herrero, a quien se encargaron los herrajes de las plantas adyacentes a la nave principal. Para cumplir con su trabajo puntualmente, el herrero se trasladó al antiguo Real de Minas, donde instaló una pequeña fragua. Mientras secaba la bóveda, tomó meticulosamente las medidas de cada ventana y se dio a la tarea de realizar su trabajo, en menos de dos meses había concluido los marcos y dio inicio con las divisiones de los emplomados, uno de ellos llevaba como alegoría la lucha entre el Arcángel San Miguel y Lucifer, dicen que fue tan perfecta y diestramente hecha la imagen, que hizo enfurecer al propio lucifer, quien prometió buscar la manera de que el templo no se abriera al culto. Cuenta la conseja popular que Lucifer hizo saber su decisión a sacerdotes, albañiles, canteros y, desde luego, al propio herrero; todos hicieron poco caso de aquel anuncio, entusiasmados porque la obra estaba a punto de ver su fin.
Mas sucedió que la noche de la festividad de San Juan de 1782, se escuchó por toda la población un horrible ruido, era, dijeron quienes le escucharon, un crujido, una crepitación muy lenta que destemplaba los oídos de quienes los escucharon, todo duro unos cuantos segundos, después, sólo se oyó el ulular del viento. A la mañana siguiente, la sorpresa de los feligreses fue mayúscula, las ventanas del crucero, de forma rectangular y dispuestas en ejes verticales, se habían movido de su posición vertical quedando ahora con una ligera inclinación. Mil explicaciones se dieron a este fenómeno, que un temblor de tierra era el culpable, mas nadie lo sintió, otros decían que todo fue producto del gran peso de la bóveda.
Vinieron los maestros albañiles y después de casi medio año de trabajo volvieron a enderezar las ventanas y llegó el herrero a colocar su emplomado, mas nuevamente la noche de 24 de junio de 1785, se escucharon nuevamente aquellos infernales ruidos y al día siguiente, otra vez las ventanas se habían desviado en el muro, es decir, inclinado unos 45 grados de su eje vertical original.
Tanto los albañiles como el herrero decidieron marcharse aún sin cobrar y mucho trabajo costó al párroco encontrar cerca de la región quién quisiera hacer el trabajo de reconstrucción, mas cuantas veces se hizo, el fenómeno se repitió y el templo no pudo abrirse. Vinieron entonces los días de la revolución de Independencia y cuéntase que el propio Julián Villagrán ordenó a sus hombres reconstruyeran las ventanas rectilíneas y verticales, mas tres días después de su fusilamiento en Xilitla, el 21 de junio, el día 24, por la noche, las ventanas volvieron a inclinarse misteriosamente.
¿Cuántas veces sucedió este fenómeno?, nadie lo sabe, mas lo cierto es que fue el párroco Pedro Longo, quien decidió dejar aquellas dos ventanas desviadas en el muro del crucero como hasta hoy se le ve. Lo que sí está fuera de toda duda, es que el templo de Zimapán es uno de los más bellos ejemplares monumentales que existen en el Estado de Hidalgo, y que esas ventanas, junto a la enorme mole de su campanario y el discreto barroco de su fachada, son actualmente un gran atractivo para los visitantes de esa región.
La región donde se asienta el estado de Hidalgo quedaba
comprendida dentro del área mesoamericana, donde florecieron las grandes
civilizaciones de México. Los Toltecas que llegaron a Xochicoatlán en el
municipio de Molango en el siglo VII después de cristo, se dispersaron asentándose
principalmente en el Valle de Tollán (hoy Tula), cuando el pueblo Tolteca
disfrutaba de un inmenso poderío, comenzaron a penetrar algunas tribus del
norte, una de ellas fue la de los Nahuas. Algunos de ellos se quedaron a vivir
en la región de Zimapán. También habitaron en Zimapán los huastecos, éstos
al igual que los otomíes, tuvieron la influencia y heredaron la cultura de los
toltecas y Nahoas. Con el tiempo llegaron tribus salvajes que invadieron la región,
los terribles chichimecas que significa "linaje de perros" tuvieron
como señorío principal en Hidalgo a Metztitlán.
Los Ximpeses, los Pames y los valerosos e indómitos Chichimecas
(o come caballo), se encontraban en el llamado Cerro Gordo, también en Las
Trincheras y en Las Adjuntas se establecieron. Los chichimecas, amantes de la
guerra establecieron una política de influencia militar que pronto se impuso
sobre las demás teocracias. Se desarrollaron las culturas de México, existían
enfrentamientos entre las tribus, pero en general se consideró como una época
de tranquilidad. Hasta el siglo XVI cuando surgió la turbulencia, la llegada de
los españoles, es aquí donde comienza una nueva etapa muy importante en
nuestra historia. La caída de la gran Tenochtitlán, por las armas españolas
el 13 de agosto de 1521, implicó el sometimiento de los indígenas. Cortés,
inició inmediatamente la reconstrucción de Tenochtitlán y en 1522, Carlos V.,
Rey de España, informado del buen éxito de la campaña lo nombró Gobernador y
Capitán General de la Nueva España, nombre que desde entonces se le dio
territorio. En este mismo año de 1522 el propio Hernán Cortés pasó por la
región de Zimapán, rumbo a la conquista de Pánuco. En Hidalgo, los españoles
avanzan lentamente a la conquista y explotación de las tierras, hasta que se
dieron cuenta de la riqueza del Estado.
Inmediatamente se aplicaron al laboreo en Real del Monte,
Atotonilco, El Cardonal, La Bonanza, Zimapán, Jacala y San José del Oro. Por
lo que queda establecido que Zimapán fue fundado por su gran riqueza minera. El
documento más interesante de la época precortesiana que relata lo más antiguo
que se conoce acerca de Zimapán, se conserva en castellano antiguo en el
archivo de Indias de Sevilla, con la asignatura: "Papeles de
Simancas", realizado por Alexo de Murgía, juez repartidor de minas, el 11
de agosto de 1579. Con la ayuda de ancianos indígenas intérpretes de la laguna
otomí y mexicanos de los pueblos de San Pedro, Santiago y San Juan este
documento se conoce como: "Relación de Minas de Zacualtipán",
realizado en los primeros años de la época de la colonia. La contienda entre
encomenderos y religiosos caracterizó durante mucho tiempo la época de la
colonia.
Los primeros religiosos
que arribaron a la región de Zimapán fueron de la orden de Los Franciscanos,
hacia
el año de 1576, quienes evangelizaron e impusieron a su modo la religión católica
en otomíes o Hñahñues, que poblaron la jurisdicción no sin enfrentarse a muchas penalidades,
sacrificios y los valeros ataques chichimecas. En lo que ahora de llama Santiago levantaron una
iglesia en honor ese santo patrono de España, tenían la intención de fundar
una villa, pero sólo permanecieron poco tiempo en ese lugar. Después se
establecieron en lo que hoy es Zimapán y observando la conformación del
terreno deciden levantar un templo de mayores proporciones, tomando la fecha del
24 de junio de 1575 y fue erigido en honor a otro denominado santo llamado Juan Bautista, con un pequeño
convento anexo; después en el año de 1579, llegaron los frailes de Actopan que
se encargaron de transculturizar a los indígenas, para eso contaban con tres
pequeñas iglesias de los pueblos llamados ahora Santiago, San Juan y San Pedro.
Los frailes
impusieron la evangelización,
pero por lo accidentado del terreno, las escasez de alimentos, y
afortunadamente, la poca cooperación de los nativos, pero sobre todo, la
defensa de los pames y los jonaces,
planteaban una situación difícil para la evangelización de la Sierra Gorda.
El arrojo de los naturales por la defensa de sus dioses, fue denominada por los
españoles "crueldad", que segú horrorizaban no solo a los españoles
y los frailes sino también a los pacíficos otomíes. Los jonaces no perdonaban
la vida ni siquiera a las mujeres y los niños españoles, a estos últimos los
tomaban por los pies y azotaban su cabeza a las piedras. A las mujeres se les
arrancaba la larga y rubia cabellera cuando estaban vivas, las que colgaban de
sus escudos y consideraban como trofeos de caza, además constantemente
asaltaban las poblaciones, debían las autoridades terminar con el salvajismo,
por ello los regidores y comisarios de la ciudad de México, a través de Juan
Velázquez de Salazar y Alfonso Valdés, lograron en la tercera conciliación,
la autorización del exterminio de los chichimecas!!!
Esta campaña la había iniciado el
traidos cacique indio de Xilotepec converso ahora en "don Nicolás de San
Luis", en 1577, donde recibió el nombramiento de Capitán y
título de Hijo de Hidalgo. En marzo de 1585, los chichimecas jonaces atacaban a
San Juan y Zimapán después de una ruda y encarnecida lucha y gracias a la
resistencia que los habitantes de San Juan opusieron, los jonaces se retiraron
sin antes haber matado a más de 12 indios y algunos españoles, dándose a la
huída a sus impenetrables escondites. Para el siglo XVII Zimapán pertenecía a
la alcaldía mayor, habiendo aumentado su importancia minera, al ser
descubierta, la célebre mina de Mina de Toro, por el indígena Lorenzo Zabra en
el año de 1632. Al correr del tiempo y el siglo XVIII, el Real de Minas
de Zimapán contaba con 820 familias indígenas y 200 familias de españoles,
mestizos y mulatos, administrados en los político por un alcalde mayor, un
gobernador y una república de indios y en los espiritual por un cura clérigo, teniéndose
el bachiller en tecnología y cánones Bernabé Ruiz Venegas, como el más
antiguo de los curas que tuviese Zimapán.
Como ya se había mencionado, la evangelización del Estado de
Hidalgo era difícil, pero el interés por las riquezas del ahora Estado de
Hidalgo era superior, entonces las autoridades eclesiásticas según los deseos
de la población, piden que el colegio apostólico de propaganda (antes
monasterio de los franciscanos descalzos), "viniera" al territorio hidalguense a
evangelizar, para eso los potentados mineros sostienen los gastos que causará
el envío de una misión para la enseñanza de la religión católica en
Zimapán. Los misioneros del convento de San Francisco, a partir de 1734,
establecieron una cadena de misiones en la Sierra Gorda. Se nombró una comisión
encabezada por los descalzos Juan Lara, Fray José Larrea y Fray Francisco de as
Llegas, acompañados por el vicario de Zimapán Fray Pedro Gavatica conocedor de
la lengua otomí. Al regreso de estos misioneros, se nombró a Fray Cayetano
Barrera que por sus bondades para con los indios, se había ganado el nombre del
protector de los indios.
Fray Cayetano fue a instalarse en el paraje denominado Las
Juntas, que por la insalubridad le originó la muerte, hecho que afortunadamente
ahuyentó a sus
acompañantes a trasladarse a San Fernanditos Pachuca en 1742. Entre los
misioneros descalzos se distinguió Fray José Guadalupe Soriano, que público
una gramática y un vocabulario pames. Poco después surgen unas diferencias
respecto a la manera de tratar a los nativos, entre los misioneros Fernanditos
mandados desde la ciudad de México y los Franciscanos descalzos, lo anterior
provocó que los descalzos abandonaran los Fernanditos y se fueran a Pachuca.
Un criollo minero nativo de Zimapán, don Gerónimo de Labra, trataba de
ser persuasivo y paternalista, ya que intentaba socialmente a los indios y por
la conformidad que mostró cuando los indios se fueron con los descalzos por el
mejor trato que recibían de ellos, le costó ser destituido del cargo público
que desempeñaba ordenado por don José Escandón, que por entonces era la
autoridad suprema de la Sierra Gorda, este personaje trataba de reconquistar a
los indios militarmente, hasta el punto de exterminarlos cosa que
desafortunadamente logró a
mediados del siglo XVIII.
En el año de 1772 se inicia la nueva edificación del Templo de
San Juan que había sido destruido en el siglo pasado, la reconstrucción fue a
cargo de frailes agustinos de Actopan. Para el año de 1790 las minas de
Bonanzas, San Cayetano y la Cuchilla, fueron descubiertas por gambusinos. En
este último tercio del siglo XVIII el Primer Conde de Regla,
PEDRO
ROMERO DE TERREROS, adquirió los derechos de explotación sobre la mina de Lomo de Toro
donde anualmente sacaba 3,000 toneladas del mineral, que transportaba a lomo de
mula hasta su Hacienda de Regla para su beneficio. A principios de 1800, el
español Andrés Manuel del Río, vino a México como catedrático del Real Seminario de
Minería, recibió en su laboratorio del real seminario plomo pardo de Zimapán,
tras un concienzudo análisis se encontraron con una sustancia desconocida que
principalmente, provenía de la mina llamada: La Purísima, a esta sustancia la
llamó provisionalmente "Zimpanio".
El barón alemán, Alexander Humbolt viene a México y junto con
su compañero de estudios Andrés Manuel Río, estudian la nueva sustancia,
intrigados por el descubrimiento Alexander da a conocer el zimpanio en Europa,
entonces Klaporth analiza la composición consistente en sílice 92%, peróxido
de fierro .25% y agua 7.75%. Tiempo después, el Barón Alexander Humbolt y
Andrés Manuel del Río, llegan a la conclusión de que: a esa sustancia se le daba
universalmente de pancromo, después el de eritrono, (estos encontrándose en su
forma rudimentaria), ya que por la variedad de colores de sus óxidos,
disoluciones, sales o precipitados formados con los alquiles y tierras que se
tornaban rojas al fuego. Encontrándose estos fósiles en las minas de Zimapán.
Por diversos motivos del Río abandonó sus investigaciones es entonces
que Sefroém, químico sueco, se interesó en los estudios andoneados por Andrés
Manuel del Río los lleva al perfeccionamiento definitivo, y en 1830 hizo saber
públicamente la existencia de un nuevo metal al que puso el nombre de vanadium
en honor a una diosa de la mitología sueca. Actualmente conocemos que el
vanadio, es un elemento metálico de color argento y de gran dureza. En la tabla periódica de los elementos lo encontramos fácilmente
por su símbolo "V", su número atómico es el 23, su peso atómico es
de 50.94 su característica resiste a varios óxidos, no se oxida en el aire, de
gran importancia en la metalurgia más que nada proporciona al acero resistencia
a la tensión, elasticidad y dureza, útil para la construcción de aviones y
automóviles, también se utiliza en las industrias del vidrio, cerámica y
tintorería.
En el aspecto político, con el vecino Estado de Querétaro el cura
don Miguel Hidalgo y Costilla y otros personajes en la historia mexicana,
comenzaban a conspirar en contra de la corona española. Este movimiento que
originalmente debía iniciarse el 10 de octubre de 1810 y que al ser
descubierto, estalla el 16 de septiembre de ese mismo año, dando origen a la Época
Histórica que se conoce como "Guerra de Independencia".
En la Guerra de Independencia, Zimapán fue escenario de actos
notables, desde los primeros días del levantamiento de armas del cura don
Miguel Hidalgo, en Dolores Guanajuato. Un importante personaje fue sin duda don JULIÁN
VILLAGRÁN . El 25 de septiembre de 1811, Villagrán al mando de 400
hombres, toma posesión de la Plaza de Zimapán y lógicamente los ganados y las
siembras de los habitantes, pasaron a su propiedad, trabajó una mina de plata
que utilizaba para acuñar moneda, donde asentaba la siguiente leyenda:
"Julián I, Emperador de las Huastecas". Algunos de los principales
hombres que lucharon con don Julián fueron: don José Manuel Correa, cura de
Nopala, Casimiro G., indígena del Cardonal, José Felipe Maya, José Antonio
Trejo y su hijo Francisco (Chito) Villagrán.
En octubre de 1812, el Presidente de la Junta Nacional D.
Ignacio Rayón, resolvió atacar a Ixmiquilpan. Entonces el 15 de octubre,
salieron de Huichapan los insurgentes con un cuerpo de infantería, al mando del
coronel Lobato y la caballería de Epitacio Sánchez. Esas tropas eran acompañadas
por las de Villagrán, las del cura Correa y del cabecilla Polo. El día 18, se
presentaron frente a Ixmiquilpan, ocuparon el cerro de la Media Luna. Rayón
ordenó a Casimiro Gómez, que se acercara por el lado opuesto, entonces Rafael
Casasola intentó desalojar a Rayón, pero los insurgentes que estaban ocultos
lo impidieron se establece una encarnizada lucha. Los realistas piden auxilio a
sus compañeros de Chilcuautla, Tlahuelilpan y Actopan. También los indígenas
de Zimapán y El Cardonal, acuden al llamado de Villagrán. Empieza la lucha. En
el amanecer del día 19 faltándole refuerzos al cura Correa, se retira
arrojando al río un cañón, los insurgentes emprenden la retirada a Huichapan,
donde Villagrán fue reconvenido por Rayón , por no haber reforzado las tropas,
Villagrán logra huir, después Ignacio L. Rayón, se retira de Huichapan y los
Villagranes quedan como dueños y señores de la región.
Desde 1811, Villagrán se mantuvo en lugares inaccesibles y
cuando repentinamente era perseguido por tropas del gobierno, se internaba en la
sierra de Zimapán y Real del Doctor. Era entonces el año de 1813 y del día 3
de mayo, la ciudad de Huichapan estaba defendida por Chito Villagrán y el quiso
huir, arrojando puñados de onzas a los que le perseguían, sin embargo fue
alcanzado y hecho prisionero por don Rafael Casasola. Inzunza promete a Chito
perdonarle la vida, si se rendían de inmediato y entregaba a su padre Julián
Villagrán y la plaza de Zimapán que tenía custodiada. Para esto, Pedro
Monsalvo obliga a su prisionero escribir una carta, donde le proponía a su
padre el indulto, a lo que don Julián se negó rotundamente, lo que originó el
fusilamiento de Chito, diez días después de haberlo capturado. Deciden los
realistas atacar el pueblo de Zimapán y otras posesiones que en la Huasteca tenía
Julián.
El 30 de mayo, Cristóbal Ordóñez efectuó un combate en la
barranca del Río Ajibes, dispersándose las tropas de Villagrán al combate.
Son perseguidos hasta la Hacienda de Sigáis, en ese lugar los rumores les hacen
saber que Villagrán había abandonado la plaza de Zimapán y por no tener otra
salida se refugió en el Cerro de San Juan, esto causó que alguno de los compañeros
de lucha se indularan como José Antonio Trejo, el indígena Casimiro Gómez que
se rindió con Casasola, ofreciéndole más de 2000 hombres. Entonces José
Felipe Maya, da aviso a los realistas del lugar donde se refugiaba Villagrán y
en la madrugada del 13 de junio es aprendido y fusilado junto con 22 de sus
hombres, en la Hacienda de Xilitla. Durante el sitio de Zimapán, habían sido
quemadas las casas y haciendas de beneficio de metales. Los vecinos robados y
sumergidos en la más triste miseria, se vieron obligados a ingerir los peores
alimentos.
Por otra parte, el general Martínez, derrota en Lomas de la
Estancia a un batallón imperialista y el coronel Antonio Viruegas venció en La
Encarnación a una fuerza invasora. Desde 1813, existió una quietud en
Zimapán, no porque los conflictos nacionales mejoraran, sino porque nadie se
atrevía a revelarse en contra del gobierno realista. En todo este tiempo, las
minas de Zimapán no dieron producto alguno. Pero a partir de 1820, se
produjeron cambios radicales, por las reformas dictadas en España y entonces
los realistas simpatizan con las ideas liberales. En la promulgación del Plan
de Iguala y precisamente el 2 de junio de 1821, Iturbide dio órdenes a don Anastasio
Bustamante para que se apoderada de Zimapán donde sólo había 45 hombres de
guarnición y de recoger los caudales, armas y municiones que hubiera, lo que
cumplió. Bustamante, entrando a Zimapán, el 19 de junio.
Iturbide es nombrado jefe el Ejército Trigarante y el virrey
don Juan O'Donojú, aceptó negociar la independencia de Iturbide y la reconoció
más tarde por el tratado de Córdoba; el Imperio Mexicano, sería una monarquía
constitucional si Fernando VII aceptaba el trono, de no ser así el país tendría
libertad de nombrar a su soberano. El Ejército Trigarante hizo su entrada
triunfal el 27 de septiembre de 1821 en la ciudad de México. Ese día México
dejó de llamarse Nueva España, la alegría se mostraba en todos los rincones
del país. A un año de la Independencia, se terminó de edificar la nueva
iglesia de San Juan Bautista de Zimapán, gracias a una donación reales
por parte del general Anastasio Bustamante, siendo cura el Dr. Epigmenio
Villanueva. En la ciudad de México y apoyado por el clero, se corona como
Emperador de México Agustín de Iturbide. Tiempo después, ante el fracaso del
Imperio el país adoptó el Gobierno Republicano, de acuerdo con la constitución
de 1824.
Entonces la nación se llamó Estados Unidos Mexicanos, porque
estaría formada por 19 entidades autónomas libres y soberanas. Una de ellas
fue el Estado de México que por entonces abarcaba los actuales estados de
Guerrero, Morelos Hidalgo y Estado de México. Nuestra entidad correspondía a
tres distritos:
-
Distrito de Tulancingo: Le correspondía Apan, Otumba, Pachuca, Tulancingo y Zempola
-
Distrito de Huejutla: Metztitlán, Yahualica y Huejutla.
-
Distrito de Tula: Actopan, Huichapan, Ixmiquilpan, Tetepango, Tula, Xilotepec y Zimapán. La explotación de minas en Zimapán se interrumpió durante 13 años, una vez terminada la guerra de Independencia, poco a poco las minas de Zimapan volvieron a ser explotadas con gran sacrificio, más que nada por la falta de vías de comunicación y del combustible necesario para el beneficio; después de 1823 tuvo la minería un gran esplendor ya que por esos años se contaron 60 minas, trabajando a la vez así también como 20 fábricas de beneficio.
Para el año de 1844 llegó un inglés al municipio de Zimapán
y en La Encarnación, Jonh Mahn estableció un fábrica de fundición y
laminado de fierro. Pasaron los años y por la Constitución Liberal, promulgada
en 1857 dio origen a la Guerra de Reforma o de los Tres Años, don Benito
Juárez había proclamado las Leyes de Reforma: separación de la iglesia y del
Estado, nacionalización de los bienes eclesiásticos, tolerancia de cultos,
libertad de expresión y de imprenta, registro civil, etc. En el año de 1861,
siendo Presidente de la República don Benito Juárez y por la mala economía
que por entonces atravesaba el país, ordenó la suspensión de pago de las
deudas extranjeras. Entonces España, Inglaterra y Francia decidieron ocupar los
puertos mexicanos, a fin de lograr el pago de las deudas atrasadas. Satisfechas
por Juárez las demandas de los españoles e ingleses se retiraron de México,
pero los franceses apoyados por los conservadores mexicanos invadieron el país,
es por esta razón que surge la: Intervención Francesa en 1861, los
conservadores al mando del general Tomás Mejía, se habían apoderado de
Huichapan, Jacala y Zimapán que fueron recuperados por Santiago Tapia y
Porfirio Díaz. Los Franceses habían tomado la plaza de Zimapán, la gente
desesperada trataba de huir a fin de ponerse a salvo, olvidándose de
recoger del asta bandera nuestro lábaro patrio. Sólo una joven de nombre:
Victoria Ramírez arriesgó su vida al quitar nuestra bandera nacional, los
franceses al darse cuenta la persiguen, pero ella logra escabullirse y se
refugia con don Emeterio Mendoza que dirigía un pequeño grupo de gente. Desde
septiembre a octubre de 1865 el general Vicente Rosas, pacificó el departamento
de Tula, al cual pertenecía Zimapán de acuerdo con la jurisdicción política
del imperio, el día 25 de octubre las autoridades y los vecinos más
importantes de Zimapán, se adhirieron al imperio, firmando la respectiva acta.
Tiempo después, las fuerzas liberales de don Benito Juárez,
tomaron como prisioneros a Maximiliano y los generales Tomás Mejía y Miguel Miraron
y el 19 de junio son fusilados en el Cerro de las Campanas, dando fin a la
intervención francesa. Años después, Juárez expidió un decreto y el sábado
16 de enero de 1869, se dio a conocer el nacimiento de un nuevo estado. "
Benito Juárez, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, a sus
habitantes sabed: Que el Congreso de la Unión ha tenido a bien expedir el
decreto siguiente:
Articulo Único.-
Queda definitivamente eregido en
nuevo Estado de la Federación, con el nombre de Hidalgo, la porción de antiguo
Estado de México, comprendida en los distritos de Actopan, Apan, Huascazaloya,
Huejutla, Huichapan, Pachuca, Tula, Tulancingo, Ixmiquilpan, Zacualtipán y
Zimapán, que forma el Segundo Distrito Militar creado por el decreto del 7 de
Junio de 1862".
Se elige a don Juan Crisósomo Doria como Gobernador. Zimapán
es elevada a categoría municipal el día 24 de febrero de 1870 y posteriormente
la categoría política de Zimapán, según el decreto siguiente:
"Decreto Núm. 391.-
El VII Congreso del Estado
de Hidalgo, decreta: Artículo Único.- Se concede a la Villa de Zimapán, el título
de ciudad de Zimapán de Zavala, el Ejecutivo del Estado para su sanción y
cumplimiento.
Dado en el salón de sesiones, en Pachuca, a diez de agosto
de mil ochocientos ochenta y uno.- Francisco Sierra, diputado Presidente.- Julio
Armiño, diputado Secretario.- Jesús Arias, diputado Secretario.- Por tanto
mando se imprima, publique y circule a quienes toque cuidar de su ejecución.-
Palacio de Gobierno, Pachuca, agosto 10 de 1881.- Simón Cravioto.- Felipe de
Insunza, Secretario de Gobernación".
En la Sierra Gorda, se encontraban las Ferrerías de La
Encarnación y Guadalupe, tan productivas, que sus dueños mandaron construir el
Puente de Tasquillo, mide ochenta metros de largo por ocho de ancho, se apoya en
cuatro pilares de cal y canto y todo lo demás es de fierro vaciado en los
talleres de la Encarnación. El arco de medio tiene esta inscripción: Encarnación
1883, el puente es capaz de servir para el tráfico permanente que en él se
haga, lo contrató don Ricardo Honey con el ministerio de fomento y fue aprobada
sus construcción en noviembre de ese mismo año. Como ya sabemos, la Revolución
de 1910, se inició por el llamado que el Sr. Francisco I. Madero hiciera el
pueblo mexicano, para finalizar con el gobierno autoritario del general Porfirio
Díaz.
En el año de 1910, fungía como Presidente Municipal de Zimapán
el Sr. Severo Espino, hermano de don Domingo líder político de ese tiempo. Los
federales tenían su centro de operaciones a un costado del templo parroquial,
donde vigilaban el cumplimiento de la dictadura porfiriana. En agosto de ese año
las tropas rebeldes, al mando del general don Nicolás Flores, logran sorprender
a los federales y toman la plaza de Zimapán. En 1912 el general Nicolás
Flores, estaba en este pueblo de Zimapán en unión a Francisco I. Madero.
El Sr. Daniel García de Pijay fue capitán por mandato del general Flores. En
septiembre el general Flores y sus hombres tomaron como sede Santa María Tepeji
(hoy Nicolás Flores), los habitantes del municipio de Santa María
decidieron que al municipio se llamaría así, en honor a este revolucionario.
Desde éste lugar se dirigieron al Santuario y Cardonal donde se enfrentaron
a los federales, con la victoria de este combate se dirigen a Orizabita,
Guadalupe, Xitha Primero (Zimapán) y de ese lugar partieron a Ixmiquilpan. Los
múltiples enfrentamientos que el General Flores sostuvo en estos y otros
lugares del Estado, le dieron gran fama, por lo que fue designado Jefe del Ejército
Constitucionalista y Gobernador del Estado.
El 13 de junio de ese mismo año expidió un decreto, confiscado
los bienes de las personas que cualquier manera hayan sido enemigos de la
revolución. Pero según cuentan las personas adultas, el hecho más
impresionante que durante la época revolucionaria se vivió en Zimapán, es el
que a continuación se narra: Por el año de 1915, ya casi en los últimos
meses había llegado el General OTILIO
VILLEGAS
LORA de Jacala a Zimapán, venía con
mucha gente, todo humilde incluyendo mujeres, que traían a sus hijos aún pequeños
terciarios en la espalda, que estaban de paso por la población, en eso una
tropa enemiga llegó a Zimapán, la noticia corrió rápidamente, pero no les
dio tiempo de huir y la gente de Villegas se refugio en la iglesia.
Inmediatamente comenzó al pelea, el tiroteo fue la cosa más espantosa ya que
no dejó de escucharse la balacera; de las cuatro o tres de la tarde hasta bien
entrada la madrugada, las mujeres y los niños lloraban, rezaban y algunas
disparaban las carabinas. Pero la gente de Villegas era poca, por lo cual los
enemigos los vencieron. Durante una semana, la gente y vecinos de Zimapán,
sufrieron mucho, las mujeres tenían que moler y dar de comer a las tropas y si
a un soldado le gustaba una jovencita, esta era tomada por la fuerza. Se
sabe que existieron otros combates en la región de Zimapán, pero no tuvieron
gran importancia.
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